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Cómo comparar presupuestos de una web en Mallorca

Para comparar presupuestos de una web, hay que mirar lo mismo en todos: qué páginas y funciones incluye, quién pone los textos y las fotos, qué pasa con el dominio y el alojamiento, si está preparada para posicionar, en cuánto tiempo se entrega y de quién es la web al terminar. Solo cuando eso está igualado tiene sentido comparar el precio.

Qué debe aparecer en un presupuesto

Un presupuesto útil se puede leer sin interpretar. Debería detallar, como mínimo:

  • Qué páginas y qué funciones incluye, con nombre: inicio, servicios, contacto, formulario, reservas, tienda.
  • Si el diseño es a medida o una plantilla adaptada.
  • Quién pone los textos, las fotos y los vídeos, y qué ocurre si no los tienes.
  • Dominio, alojamiento y certificado de seguridad: quién los contrata, a nombre de quién y cuánto cuestan cada año.
  • El plazo, con fechas de entrega, y cómo se paga (por hitos o al final).
  • Qué pasa al terminar: quién tiene los accesos y quién es el dueño del código y del contenido.
  • Si hay mantenimiento, qué incluye y cuánto cuesta.

Qué suele quedar fuera sin avisar

Son las partidas que convierten un precio bajo en una factura final más alta:

  • Textos, traducciones, fotografía y vídeo.
  • Formularios con aviso por correo, reservas, pagos o área de clientes.
  • La preparación para posicionar en Google (títulos, velocidad, datos estructurados).
  • Copias de seguridad y actualizaciones después de la entrega.
  • Cambios después de la entrega: cuántas rondas se incluyen y cuánto cuesta cada una extra.

Señales de alerta

No hacen falta conocimientos técnicos para detectarlas:

  • Un precio sin desglose, o un "depende" que nunca llega a una cifra.
  • Una plantilla vendida como "a medida".
  • No te dicen de quién es la web ni a nombre de quién va el dominio.
  • Promesas de posición en Google o de que "saldrás el primero".
  • Un contrato que pide pagar todo el proyecto por adelantado, sin hitos, o con condiciones de baja confusas.

Seis preguntas para hacer antes de aceptar

Si la respuesta a alguna es vaga, pide que la pongan por escrito:

  1. ¿Qué incluye exactamente y qué se presupuesta aparte?
  2. ¿A nombre de quién está el dominio y quién tiene los accesos?
  3. ¿De quién es el código y el contenido cuando termine el proyecto?
  4. ¿En cuánto tiempo y con qué entregas intermedias?
  5. ¿Cuánto cuesta mantenerla al año y qué incluye ese precio?
  6. ¿Cuántas rondas de cambios están incluidas?

¿Y los precios?

Los precios de partida de RomaDev (landing, corporativa y tienda), más IVA, están en la página de precios de la web, y el servicio en diseño web a medida. Con el pack completo de visibilidad, la web corporativa va incluida sin coste adicional*, con un compromiso de 12 meses. *A los 12 meses, la web es tuya (te cedo el diseño y el código a medida). Si te das de baja antes, abonas 140,83 € más IVA por cada mes que falte (1.690 € más IVA entre 12).

dudas habituales

Preguntas frecuentes.

¿Cuántos presupuestos conviene pedir?

Con tres suele bastar, siempre que les pidas lo mismo. Si cada uno parte de un alcance distinto, no son comparables.

¿Es sospechoso un precio muy bajo?

No siempre, pero conviene preguntar qué falta: plantilla en lugar de diseño propio, sin textos, sin alojamiento o sin preparación para posicionar. Un precio bajo con todo eso fuera puede acabar saliendo más caro.

¿De quién es la web cuando termino de pagar?

Debería quedar por escrito antes de empezar: el dominio a tu nombre, los accesos y qué pasa con el código al terminar. Pregúntalo siempre, porque no todos lo ponen de entrada.

¿Qué es mejor, una plantilla o una web a medida?

Depende de lo que necesites. Una plantilla cubre una web sencilla con poco presupuesto; una web a medida compensa si buscas diferenciarte, velocidad y que esté pensada para posicionar y para que te contacten.

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